RD 723/2026Protección de datos

Le pedí a Claude que comparara mi herramienta para el anexo con las de los compañeros. Y que me dijera dónde fallaba yo

Le pedí a Claude que comparara las herramientas para el anexo del RD 723/2026 con mi plugin y mi conector. Y que me dijera dónde fallaba yo. Y lo encontró.

PorGraduado Social colegiado nº 8820 min de lectura
Le pedí a Claude que comparara mi herramienta para el anexo con las de los compañeros. Y que me dijera dónde fallaba yo
Imagen generada con inteligencia artificial

Desde que entró en vigor el Real Decreto 723/2026, mi LinkedIn parece una feria.

Cada semana aparece una herramienta nueva para rellenar el famoso anexo informativo.

Compañeros de profesión, con un perfil más tecnológico, que se han puesto a construir aplicaciones. Se instalan o se abren en el navegador, rellenas los campos y te sale el documento.

Y yo, que llevo meses defendiendo otro método, el de la IA con skills, plugin y conector, me hice una pregunta incómoda.

¿Y si mi método ya está obsoleto?

Así que le pedí a Claude que lo averiguara. Sin piedad. Con lo de los compañeros y con lo mío.

Y cuando terminó, le pedí algo más difícil todavía: que me dijera dónde fallaba yo.

Lo encontró.

Esta es la historia completa, con lo bueno de las herramientas de los compañeros, lo que no pueden hacer y el agujero que apareció en la mía. Y cómo lo cerré esa misma tarde.

Índice

  1. El boom de las herramientas para el anexo

  2. El encargo: analiza las de los compañeros y la mía, sin piedad

  3. Qué son de verdad esas herramientas: formularios con texto fijo

  4. Lo que hacen bien (que es bastante)

  5. El problema de la plantilla fija: un error, mil documentos

  6. Cuatro defectos que aparecieron en un ejemplo publicado

  7. Dónde gana mi sistema: una cadena que se comprueba sola

  8. Dónde pierde mi sistema (y no me lo voy a callar)

  9. Le aprieto, y aparece el agujero de los importes

  10. La corrección: versión 1.10 del plugin

  11. Por qué el plugin sin el conector sirve de poco

  12. Lo que te llevas tú

  13. Glosario

  14. Preguntas frecuentes

  15. Fuentes y referencias

1. El boom de las herramientas para el anexo

Pongamos contexto para quien llegue nuevo.

Desde el 5 de octubre de 2026, cada contratación exige entregar por escrito, antes de empezar a trabajar, diecisiete extremos de la relación laboral. Son las letras a) a q) del artículo 3.2 del Real Decreto 723/2026.

Salario desglosado. Jornada. Convenio con su código. Algoritmos. Plan de igualdad. Mutua. Planes de pensiones. Y unas cuantas cosas más.

Multiplica eso por todos los contratos que hace un despacho al mes.

¡Glurpppp!

Normal que la gente busque atajos. Y normal que los compañeros con alma de programador se hayan puesto a fabricarlos.

Me parece estupendo. De verdad.

Pero cuando algo tiene esta trascendencia, no podemos conformarnos con la herramienta tal cual. Hay que mirarla por dentro.

2. El encargo: analiza las de los compañeros y la mía, sin piedad

Le pedí a Claude, con su modelo más potente y en razonamiento alto, tres cosas.

Que localizara las herramientas que estaban circulando para rellenar el anexo.

Que las analizara por dentro: cómo funcionan, qué hacen bien y qué no.

Y que las comparara con mi método: un plugin con una skill de redacción y otra de verificación, cableadas a mi conector, que va al BOE consolidado cada vez que necesita un artículo.

No lo grabé en directo porque tarda un buen rato. Lo grabé después, comentando la conversación ya hecha, que creo que aporta más.

Las publicaciones de LinkedIn no se pueden leer desde ahí, así que analizó las dos herramientas públicas más difundidas que respondían a lo que yo describía. Luego comprobé que eran justo esas.

Por respeto a sus autores, aquí no voy a dar nombres. Lo que importa es el tipo de herramienta, no quién la ha hecho.

Y su primera conclusión fue esta: mi método no está obsoleto. Pertenece a otra categoría.

Me llené de orgullo y satisfacción, no te voy a engañar.

Pero espera, que lo bueno viene después.

3. Qué son de verdad esas herramientas: formularios con texto fijo

La frase que lo explica todo es esta: son formularios deterministas con textos prefabricados.

Ya sabrás, y si no lo sabes te lo voy a contar ahora, que «determinista» quiere decir que, con los mismos datos, siempre sale exactamente lo mismo.

La IA intervino cuando su autor escribió el código. Pero cuando tú las usas, ahí ya no hay IA. Hay casillas.

Tú tecleas campo a campo. El texto jurídico que acompaña a cada campo es fijo, igual para todo el mundo.

No leen tu convenio. No leen tu contrato. No contrastan cada frase con la fuente.

Una de ellas, por ejemplo, funciona entera en el navegador, sin servidor ni cuenta, y guarda la información en el propio equipo. Sigue la estructura del modelo del SEPE. Su propio autor advierte que es una versión beta y que la revisión jurídica de cada documento corresponde al profesional.

La otra pregunta solo lo que depende del caso y propone el texto legal del resto, avisando si algo no cuadra, como un salario por debajo del mínimo o un periodo de prueba excesivo.

Y aquí está el resumen en una línea: son más fáciles de usar, pero no más fiables.

4. Lo que hacen bien (que es bastante)

Vamos a ser justos, que esto no va de poner a parir a nadie.

Son facilísimas. Abres una página y en tres minutos tienes el documento. Imbatible.

Una de ellas trabaja en local. La ventaja de privacidad es real: los datos no salen de tu ordenador.

Gestionan varias empresas y controlan plazos. Y generan el documento en PDF o Word, con su acuse de recibo.

Avisan de errores gordos. Como un salario por debajo del SMI.

Eso sí, con la privacidad hay un matiz importante que la propia IA señaló. Trabajar en local no basta por sí solo para cumplir el artículo 32 del Reglamento General de Protección de Datos, que exige medidas de seguridad apropiadas. Si las copias de seguridad con datos personales se guardan sin cifrar, el problema sigue ahí.

Y al revés: tratar los datos en la nube no es ilegal. Un encargado del tratamiento con su contrato, conforme al artículo 28, es perfectamente lícito.

En mi caso, además, el anexo se redacta en genérico y los datos personales de la persona trabajadora los completas después. A la IA no le hace falta saber cómo se llama nadie.

Si quieres ver qué hace mi IA cuando necesita un artículo, una sentencia o un convenio, la respuesta corta es esta: no lo recuerda, lo consulta con el Conector JMAI.

El conector · JMAI

Tu IA, enchufada a la fuente oficial.

JMAI es el conector jurídico que me construí y uso cada día en el despacho. Mete el BOE, el CENDOJ, el TJUE y más de veinte fuentes oficiales dentro de tu Claude o tu ChatGPT. No recita de memoria: va a la fuente, lo comprueba y te lo trae con su enlace. Y si no puede localizar o verificar una cita, te lo dice.

Jurisprudencia verificada y a la fecha del hecho, calculadoras laborales y un verificador que revisa cada cita de un escrito antes de que lo firmes. Más de 20 fuentes oficiales, más de 75 herramientas y un corpus propio de más de 30.000 sentencias, dentro de tu Claude o tu ChatGPT.

Va a la fuente: no recitaBOE · CENDOJ · TJUE · TCHecho por un graduado social en ejercicio
Ver el conector JMAI

Suscripción mensual · Sin permanencia · 69 €/mes + impuestos

5. El problema de la plantilla fija: un error, mil documentos

Ahora, el lado oscuro de la plantilla.

Si el texto fijo tiene un error, ese error sale en todos los documentos que genere la herramienta.

En todos. Sin excepción. Y nadie lo ve, porque nadie lee el texto fijo: se da por bueno.

¡Tsjjjjank!

Te lo digo porque me pasó a mí.

Al principio metí un anexo de ejemplo en mi sistema, pensando que estaba bien, para que la IA lo usara como modelo. Tenía errores. Y la IA me los reproducía, de manera sistemática, en cada anexo nuevo.

Me costó darme cuenta. Lo conté entero en te dije que el anexo estaba verificado.

La diferencia es que mi sistema tiene un verificador que, al final, me obligó a verlo.

Una plantilla fija no tiene a nadie que le lleve la contraria.

6. Cuatro defectos que aparecieron en un ejemplo publicado

Aquí viene lo más jugoso del análisis.

Una de las herramientas publica un documento de muestra. Claude lo cotejó con el texto vigente del Real Decreto y del Estatuto, sacado del BOE consolidado a través de mi conector.

Aparecieron cuatro defectos. Y una plantilla fija los repetirá en cada documento que genere.

Uno: remisiones donde no se puede remitir. El artículo 3.3 del Real Decreto solo permite remitir a la ley o al convenio en unas letras concretas: el salario base y los complementos, la jornada ordinaria y su modificación, las horas extraordinarias, las vacaciones, el periodo de prueba, la formación, la extinción y la Seguridad Social. Y siempre que la referencia sea precisa y permita identificar claramente las disposiciones aplicables.

La herramienta extendía la remisión a la retribución variable y a la distribución irregular de la jornada, que el Real Decreto deja fuera. Y el ejemplo remitía de forma genérica: la jornada, «la que fije el convenio»; el preaviso, «el que fije el convenio y, en su defecto, la costumbre del lugar». Sin un solo artículo.

Exactamente la remisión imprecisa que el artículo 3.3 no admite.

Dos: paráfrasis que se comen las condiciones. El permiso de formación se describía como veinte horas anuales cuando se tenga al menos un año de antigüedad. Pero el artículo 23.3 del Estatuto dice más: tiene que ser formación vinculada a la actividad de la empresa, y el derecho se entiende cumplido cuando existe un plan de formación de iniciativa empresarial o pactado en convenio.

Y el periodo de prueba se resumía en que cualquiera de las partes puede resolver el contrato. Silenciando que el artículo 14.2 del Estatuto declara nula la resolución empresarial por razón de embarazo.

Tres: la letra n), la extinción. Describía el despido como una comunicación escrita con los hechos y la fecha de efectos, y omitía la audiencia previa al despido disciplinario.

Recuerda que la Sala Cuarta del Supremo, en la sentencia 1250/2024, de 18 de noviembre (rcud. 4735/2023), cambió doctrina y exige esa audiencia previa por aplicación directa del artículo 7 del Convenio 158 de la OIT. Si la empresa no la concede, el despido es improcedente por defecto de forma.

¡KRAZZPUM!

Cuatro: un detalle menor pero revelador. El documento llevaba al pie una frase indicando que se había generado gratis con la herramienta. En lo que es, ni más ni menos, una declaración de la empresa ante la persona trabajadora.

Ojo, que nada de esto es mala fe. Es la naturaleza del producto.

Un formulario no sabe qué artículo de tu convenio regula la jornada. Ni conserva las salvedades del precepto que resume.

7. Dónde gana mi sistema: una cadena que se comprueba sola

Vamos ahora con lo mío. Y te lo explico sin tecnicismos, prometido.

Mi sistema es una cadena de cuatro piezas.

La primera redacta. El modelo de lenguaje lee el contrato, el convenio y la norma, y escribe el contenido del anexo en un formato estructurado.

La segunda maqueta. Un generador determinista lo convierte en documento, siempre con el mismo formato. Aquí sí quiero que todo salga igual.

La tercera comprueba la forma. Que estén las diecisiete letras. Que cada una tenga contenido, o un «no aplica» motivado, o quede marcada como pendiente. Y que solo se remita donde el artículo 3.3 lo permite.

La cuarta comprueba el fondo. El verificador pone, junto a cada frase jurídica, el texto literal y el artículo de la fuente. Y comprueba que ese literal existe de verdad en el apartado citado. Esa función no la hace la IA: la hace el conector.

Solo si sale con cero errores y cero frases sin verificar, el anexo se da por apto.

¡Zworplop!

Y un extra que ningún formulario puede hacer: la remisión al convenio sale con su artículo, un enlace verificado al texto oficial y un código QR para que la persona trabajadora lo lea con el móvil.

El resultado no es un papel. Es un documento que puedes defender ante la Inspección o ante un tribunal.

8. Dónde pierde mi sistema (y no me lo voy a callar)

Le pedí que no me hiciera la pelota. Y no me la hizo.

En facilidad de uso, ganan ellos con claridad. Su herramienta es abrir una página y rellenar durante tres minutos. La mía exige un plan de pago, el plugin instalado, un entorno de ejecución, el Real Decreto y la Directiva cargados y varias rondas de verificación, con su coste de tiempo.

A mí eso me da igual, la verdad. Mientras la IA hace el anexo, yo estoy haciendo otra cosa. No lo estoy redactando yo.

El verificador tiene un límite. Acredita que el texto literal existe donde se cita. Pero el juicio de que ese literal sostiene la frase sigue siendo del modelo.

Es verdad. Por eso trabajo con los modelos más potentes, de pago, y con un conector que lee la fuente. Es el límite de cualquiera que trabaje con IA, y la forma de estrecharlo es esa.

Una de las herramientas gestiona varias empresas y controla plazos, y mi cadena no. Cierto, aunque con la IA es pedírselo y lo incorpora. No me quita el sueño.

Hasta aquí, un análisis bastante equilibrado.

Pero había una frase que no me cuadraba.

9. Le aprieto, y aparece el agujero de los importes

Entre las ventajas de los compañeros, Claude puso que una de ellas avisa cuando el salario está por debajo del SMI. Como si mi sistema no lo hiciera.

Y yo había visto anexos míos en los que avisaba de eso. Incluso de tablas desfasadas cuando el convenio era antiguo.

Así que le apreté: el conector conoce el SMI y lee las tablas del convenio. ¿Por qué dices eso?

Me contestó que lo iba a comprobar en el texto de mis skills antes de responder.

Primero me dio la razón en una parte. El conector da el SMI con su cita del BOE y lee las tablas del convenio aplicable. Y ese control es más rico que el de un formulario, porque no compara solo con el SMI: compara con la tabla del convenio para ese grupo o categoría, que es el suelo que de verdad importa.

Y retiró lo dicho.

Pero mantuvo otra cosa. Según el texto de la skill que estaba leyendo, ninguna regla obligaba a cotejar el salario con el SMI o con las tablas. Y el verificador excluía expresamente los importes, por ser datos del caso.

Traducido: un anexo con un salario base por debajo de tablas podía salir como apto. El dictamen certificaba que las afirmaciones normativas estaban bien. No que lo pactado fuera legal.

¡Wrrrrrank!

Y aquí viene el giro.

La skill que estaba leyendo no era la de mi plugin. Era una que preparé para un taller y que regalé a los asistentes, muy didáctica, para aprender a trabajar con skills.

Se lo dije. Fue a buscar la de verdad, la del plugin, y rectificó: esa sí exige verificar el anexo entero frase a frase, cualquier frase con una cifra en euros entra en la comprobación, manda leer las tablas para la letra f), y niega el «verificado» si la cifra no aparece en el texto de la fuente o no está justificada como cálculo.

Moraleja que vale oro, pequeño saltamontes: no tengas activas varias skills que hagan lo mismo.

La IA no sabe cuál es la buena y se cortocircuita. Yo desactivé la del taller y la otra de verificación que tenía instalada, para que trabaje solo con las del plugin y con el verificador del conector.

10. La corrección: versión 1.10 del plugin

Aun con eso, el análisis dejó algunos huecos a la vista. Así que le pedí que me detallara al máximo qué había que cambiar en la skill del plugin.

Me dio una respuesta más larga que un día sin pan. La copié, la llevé al chat donde mantengo el plugin, y se puso a trabajar.

Resultado: la versión 1.10, que sustituye a la 1.9. Estos son los cambios principales.

La Directiva entra de lleno. Hasta ahora la skill la usaba de forma tangencial. Ahora tiene una tabla que relaciona cada letra del Real Decreto con el artículo 4 de la Directiva y marca si el Real Decreto exige igual, más o menos.

La letra e) se exige completa. Ya no vale poner «peón» o «grupo IV». Hay que añadir la descripción que permita conocer con suficiente precisión el contenido del trabajo, como pide el Real Decreto.

Formación y Seguridad Social, siempre completas. La formación ya no se reduce a la obligatoria, y la entidad por cada contingencia y la colaboración se escriben siempre.

El modelo del SEPE cambia de papel. Ya no se usa para redactar. Queda como guía para auditar anexos que las empresas hayan rellenado sobre él. Que nos van a llegar, y muchos.

El control salarial deja de ser una instrucción y pasa a ser un programa. Un script compara lo pactado con las tablas del convenio y con el SMI de 2026. Ya no depende de que al modelo se le ocurra.

¡Swooomp!

Y una pieza más en camino: un auditor de anexos ya entregados por empresas, para cuando un cliente llegue al despacho con uno y haya que revisarlo frente al Real Decreto y la Directiva.

11. Por qué el plugin sin el conector sirve de poco

Una aclaración para los listos, que haberlos, haylos.

Quien se suscribe al conector recibe el plugin gratis. Y cada vez que lo actualizo, le llega un correo para descargarlo y reinstalarlo.

Habrá quien piense en darse de alta un mes, quedarse el plugin y darse de baja.

No te va a servir de mucho.

Todas las herramientas potentes del plugin están cableadas al conector. Sin el conector, la skill no tiene de dónde sacar el texto vigente, las tablas, los convenios ni las sentencias. Y el conector sin el plugin hace su trabajo, pero regulero.

No es por fastidiar. Es que son dos piezas de la misma máquina.

Y la máquina crece. Ahora mismo el conector trabaja con un corpus propio de unas 33.000 sentencias en el servidor, con otras 44.000 pendientes de subir: unas 77.000 en total, del Tribunal Supremo y de las dos salas del TSJ de Canarias. Y estamos recopilando las del TSJ de Madrid.

Un corpus propio para que la herramienta, cuando cite jurisprudencia, no se invente nada.

12. Lo que te llevas tú

Si usas una herramienta de formulario, úsala con los ojos abiertos. Revisa el texto fijo como si lo hubieras escrito tú, porque lo vas a firmar tú.

Desconfía de cualquier remisión al convenio sin artículo. Y comprueba que solo se remite en las letras del artículo 3.3.

Si usas IA, no le des un ejemplo como modelo sin haberlo verificado antes. Te lo va a copiar con todos sus defectos.

No tengas varias skills compitiendo por la misma tarea.

Y, sobre todo, pide a tu herramienta, sea la que sea, que te diga dónde falla. Si no es capaz de hacerlo, el problema no es la herramienta. Eres tú, que no lo vas a ver nunca.

Yo me he puesto en evidencia en un vídeo público. No se me han caído los anillos.

Porque una herramienta que reconoce sus fallos y se corrige en una tarde vale más que una que nunca se equivoca porque nunca se revisa.

Las relaciones laborales son, ante todo, relaciones interpersonales. Y la persona que recibe ese anexo merece que alguien lo haya mirado con lupa antes de dárselo.

¡Chisssparkk!

13. Glosario

Anexo informativo. Documento con el que la empresa informa por escrito a la persona trabajadora de los extremos del artículo 3.2 del Real Decreto 723/2026, cuando no constan ya en el contrato.

Formulario determinista. Herramienta que, con los mismos datos de entrada, produce siempre el mismo documento, con textos fijos. No razona ni consulta fuentes al usarse.

Skill. Conjunto de instrucciones y recursos que se carga en una IA para que haga una tarea concreta siempre del mismo modo, por ejemplo redactar o verificar un anexo.

Plugin. Paquete que agrupa varias skills y conexiones para instalarlas juntas en la IA.

Conector. Pieza que, mediante el protocolo MCP, da a la IA acceso a fuentes y herramientas externas, como el BOE consolidado, el CENDOJ, los convenios o calculadoras.

Verificador. Paso de la cadena que coloca junto a cada frase jurídica el texto literal y el artículo de la fuente y comprueba que existen. Si algo falla, el documento no se da por apto.

Remisión. Forma de informar citando la ley o el convenio. El artículo 3.3 del Real Decreto 723/2026 solo la admite en determinadas letras y si la referencia es precisa.

Audiencia previa al despido disciplinario. Trámite por el que la empresa debe permitir a la persona trabajadora defenderse de los cargos antes de despedirla, exigido por la STS 1250/2024 en aplicación del artículo 7 del Convenio 158 de la OIT.

14. Preguntas frecuentes

¿Qué herramienta es mejor para redactar el anexo del RD 723/2026?

Depende de lo que priorices. Los formularios con texto fijo son más rápidos y sencillos, pero no leen el convenio ni contrastan cada frase con la fuente. Un sistema de IA con verificador conectado al BOE es más lento y exige más medios, pero ofrece trazabilidad frase a frase y detecta errores que una plantilla reproduce en todos los documentos.

¿En qué letras del anexo se puede remitir al convenio?

Según el artículo 3.3 del Real Decreto 723/2026, solo en las letras f) 1.º (salario base y complementos), g) 1.º a 4.º (jornada, su modificación, horas extraordinarias y vacaciones), h) (periodo de prueba), i) (formación), n) (extinción) y p) (Seguridad Social), y siempre que la referencia sea precisa y permita identificar claramente las disposiciones. No cabe para el salario variable ni para la distribución irregular de la jornada.

¿Es más seguro usar una herramienta que funciona en local?

Para la privacidad, ayuda, porque los datos no salen del equipo. Pero no basta por sí sola para cumplir el artículo 32 del RGPD, que exige medidas de seguridad apropiadas, como cifrar las copias de seguridad. Y tratar datos en la nube es lícito si el proveedor actúa como encargado del tratamiento con contrato conforme al artículo 28.

¿Qué hay que decir sobre el despido en la letra n) del anexo?

La letra n) exige informar del procedimiento de extinción, incluidos los requisitos formales y los preavisos. En el despido disciplinario conviene recoger la audiencia previa, porque la STS 1250/2024, de 18 de noviembre (rcud. 4735/2023), la considera exigible por el artículo 7 del Convenio 158 de la OIT, y su omisión hace el despido improcedente.

¿Puede una IA detectar que el salario del anexo está por debajo del convenio?

Sí, si tiene acceso a las tablas del convenio aplicable y al SMI vigente, y si el sistema la obliga a hacer esa comprobación. Lo más fiable es que el contraste lo haga un programa que compare lo pactado con las tablas, en lugar de dejarlo a la iniciativa del modelo.

¿Por qué no conviene tener varias skills que hagan lo mismo?

Porque la IA puede cargar una distinta de la que esperas y razonar sobre instrucciones que no son las tuyas. En el caso del vídeo, analizó una skill de formación en lugar de la del plugin y llegó a conclusiones que luego tuvo que rectificar.

15. Fuentes y referencias

  • Real Decreto 723/2026, de 9 de septiembre, arts. 3 y 7. BOE-A-2026-19200

  • Directiva (UE) 2019/1152, de 20 de junio de 2019, art. 4. EUR-Lex (CELEX 32019L1152)

  • Real Decreto Legislativo 2/2015, texto refundido de la Ley del Estatuto de los Trabajadores, arts. 14.2 y 23.3. BOE-A-2015-11430

  • Reglamento (UE) 2016/679, General de Protección de Datos, arts. 28 y 32. EUR-Lex (CELEX 32016R0679)

  • STS (Sala Cuarta) 1250/2024, de 18 de noviembre, rcud. 4735/2023, ROJ STS 5454/2024, ECLI:ES:TS:2024:5454, sobre audiencia previa al despido disciplinario. CENDOJ

  • José María García Ruiz, «Claude para abogados: qué herramienta redacta mejor el anexo del RD 723», canal IA para Despachos Laborales (octubre de 2026). YouTube

Si quieres trabajar el anexo, y todo lo demás, con una IA que consulta la norma vigente en lugar de recordarla, eso es lo que hace el Conector JMAI. Y si quieres ver la otra cara, el análisis del modelo oficial, lo tienes en ¿es fiable el anexo del SEPE?.

Todo el Flow y el amor del mundo,

José MarIA 🙌

José María García Ruiz — Asesor jurídico laboral y divulgador

Sobre el autor

José María García Ruiz

Graduado Social colegiado nº 88 del Ilustre Colegio Oficial de Graduados Sociales de Lanzarote y asesor jurídico laboral en ejercicio en Áurea Laboral (Arrecife). Especialista en derecho del trabajo, Seguridad Social e inteligencia artificial aplicada al empleo. Creador de «IA para Despachos Laborales» y «El Juego de las RRLL» en YouTube.

Seguir leyendo