1. La diferencia, en una frase
Una base de datos jurídica es una biblioteca enorme con un buscador muy bueno.
Tú le das palabras. Ella te da sentencias que contienen esas palabras.
Y a partir de ahí, te toca a ti: abrirlas, leerlas, ver qué decidieron, a quién le dieron la razón, si se parecen a tu caso. Una a una.
El archivo del Conector JMAI hace otra cosa.
Cada sentencia está leída y etiquetada. No solo sabe qué palabras contiene. Sabe qué decidió.
Por eso la frase es esta:
Tu base de datos te dice qué sentencias existen.
Esta te dice cuáles ganan.
2. Qué hay dentro del archivo
Ahora mismo, 33.164 resoluciones del orden social:
unas 8.000 del Tribunal Supremo, Sala de lo Social;
unas 25.000 del TSJ de Canarias, sedes de Las Palmas y de Santa Cruz de Tenerife.
Y cada una lleva colgadas estas etiquetas:
Qué decide: estima, estima en parte, desestima, inadmite.
A quién da la razón: a la persona trabajadora, a la empresa, a la entidad gestora o al sindicato.
La materia: despido, salarios, Seguridad Social, derechos fundamentales, colectivo…
Quién recurre: el trabajador, la empresa, el INSS, el sindicato…
Qué tipo de despido es: disciplinario, objetivo, colectivo, nulidad por derechos fundamentales, fin de contrato…
¿Quién ha leído 33.000 sentencias para etiquetarlas?
Nadie de carne y hueso.
Lo ha hecho Jev, un modelo de IA que no redacta: solo contesta preguntas cerradas («¿esta sentencia estima o desestima?») y dice cuánto se fía de su respuesta. Lo que no tiene claro, no entra en las estadísticas. Etiquetar todo el archivo costó menos de 5 dólares.
Y encima, el archivo sabe quién cita a quién: casi 25.000 citas entre sentencias, enlazadas.
¡Clonk!
Ya no tienes una biblioteca.
Tienes un compañero de sala que se ha leído todo.
3. Seis preguntas que tu base de datos no te contesta
Te las pongo como se las harías tú a tu IA, en castellano normal. Con respuestas reales del archivo.
Pregunta 1. «Búscame las que ganan»
Tú: «Despidos del TSJ de Las Palmas, desde 2023, en los que la empresa recurre y pierde».
Ya no buscas por palabras. Buscas por resultado. Y puedes combinarlo con palabras: «las que hablan de audiencia previa y dan la razón al trabajador».
Pregunta 2. «¿Cuántas veces prospera el recurso en mi Sala?»
Esta es la que más me gusta.
En suplicación, en el archivo:
TSJ Canarias, Las Palmas. Cuando recurre la persona trabajadora, el recurso prospera (total o parcialmente) en torno al 31 % de los casos. Cuando recurre la empresa, en torno al 22 %.
TSJ Canarias, Santa Cruz de Tenerife. Trabajador, en torno al 22 %. Empresa, en torno al 25 %.
Mismo tribunal. Dos sedes. Dos realidades distintas.
¿Y en despidos disciplinarios en Las Palmas? El recurso del trabajador prospera en torno al 19 % de las veces. El de la empresa, en torno al 27 %.
Con ese dato, la conversación con el afiliado del martes cambia. Ya no es «yo lo intentaría». Es «en esta Sala, este tipo de recurso prospera aproximadamente una de cada cinco veces; tenemos estos argumentos que no tenían los demás».
Y lo puedes cortar como quieras: por materia, por tipo de despido, por año, por ponente.
Pregunta 3. «¿A quién le está dando la razón la Sala últimamente?»
Tú: «Despidos del TSJ de Las Palmas desde 2023: ¿a quién dan la razón?».
El archivo: a la empresa en el 48 % de las sentencias; a la persona trabajadora en el 39 %; el resto, dudosas o mixtas.
Y si pides la evolución por años, ves si la Sala se está endureciendo o ablandando.
Pregunta 4. «¿Esta sentencia del Supremo sigue viva?»
Tú: «¿Quién cita la sentencia del Pleno del Supremo de 18 de noviembre de 2024 sobre la audiencia previa?».
El archivo: la citan 22 resoluciones: 8 del Supremo y 14 del TSJ. Dos en 2024, quince en 2025, cinco en 2026. Y te enseña el párrafo exacto donde la citan.
Si quieres, va más allá: lee cada párrafo y te dice si la sentencia que cita la sigue o se aparta de ella.
Eso es saber si una doctrina está consolidada… o si solo se menciona de pasada.
Pregunta 5. «Búscame sentencias de contraste»
Quien ha preparado un recurso de casación para la unificación de doctrina sabe lo que es esto: buscar una sentencia anterior que, con hechos sustancialmente iguales, resolviera lo contrario. Horas. Días.
Tú: «Sentencias de contraste para recurrir esta sentencia del TSJ sobre despido sin audiencia previa».
El archivo: busca sentencias anteriores, de la misma materia, que trataron la misma cuestión y le dieron la razón a la otra parte. Y las ordena por la probabilidad de que haya contradicción.
Y respeta las reglas del juego: como el artículo 219 de la Ley reguladora de la jurisdicción social exige que la sentencia de contraste sea del Supremo o de otra Sala de lo Social, descarta automáticamente las de la misma Sala que dictó la sentencia que recurres. En una prueba real con una sentencia del TSJ de Las Palmas, las candidatas que propuso fueron del Supremo y de la sede de Santa Cruz de Tenerife.
La contradicción la sigues apreciando tú. Pero empiezas por las cinco buenas, no por las quinientas posibles.
Pregunta 6. «¿Esta sentencia dice lo que digo que dice?»
Antes de presentar el escrito, le pasas tus citas. Y el conector comprueba, contra el texto de la sentencia, que lo que le atribuyes está ahí. Verde, ámbar o rojo.
Porque citar una sentencia que dice otra cosa es peor que no citarla.
¡Zworplop!
4. Un caso de principio a fin: despido sin audiencia previa
Vamos a juntarlo todo con un caso de los que llegan cada semana a un sindicato.
El caso: despido disciplinario. La empresa no dio audiencia previa al trabajador antes de despedirle. El tribunal de instancia lo declara procedente. ¿Recurrimos?
Paso 1. La doctrina. Le preguntas al archivo por la sentencia del Pleno del Supremo de 18 de noviembre de 2024 y quién la sigue. 22 resoluciones la citan. La doctrina está viva.
Paso 2. Cómo lo está aplicando tu Sala. Pides las sentencias del TSJ de Canarias sobre despido que hablan de audiencia previa, posteriores a esa sentencia del Supremo. Salen 53. Y aquí viene el dato que te frena los pies: en 30 la razón se la dieron a la empresa y en 19 al trabajador.
¿Cómo? ¿Con la doctrina del Supremo a favor?
Exacto. Eso es lo que te ahorra un disgusto. El argumento existe, pero no es automático. Toca leer esas 30 para ver por qué perdieron: ¿despidos anteriores al cambio de doctrina? ¿Audiencia que sí se dio, aunque mal? ¿Casos en los que no podía pedirse razonablemente? Ahí está tu estrategia.
Paso 3. El riesgo, en números. Pides el porcentaje de éxito de los recursos de los trabajadores en despidos disciplinarios en tu sede. Ya sabes con qué base parte el afiliado. Y se lo puedes explicar con un número, no con un «depende».
Paso 4. Si llegamos al Supremo. Si el TSJ dice que no, pides sentencias de contraste. El archivo te propone las candidatas ordenadas.
Paso 5. El escrito. Redactas con tu IA y, antes de presentarlo, el conector comprueba que cada cita dice lo que dices.
Todo en la misma conversación. Sin cambiar de pantalla.
¡Plof!
5. Base de datos o archivo: la comparación honesta
Aquí no se sirve papilla. Así que vamos con lo que gana cada uno.
Donde gana tu base de datos:
Cobertura. Millones de resoluciones, de todos los órdenes y de todos los tribunales. El archivo tiene 33.000, del Supremo y del TSJ de Canarias.
Trabajo editorial. Voces, resúmenes, notas de expertos, legislación anotada.
Otros órdenes. Si necesitas contencioso, civil o penal, el archivo no es tu sitio.
Donde gana el archivo:
Busca por resultado, no solo por palabras.
Te da cifras de tu Sala: quién gana, cuándo, quién recurre y con qué éxito.
«Citada por» con lectura: no solo quién cita, sino si la sigue.
Contraste para la unificación de doctrina, ya cribado.
Está dentro de tu IA: buscas, analizas, redactas y compruebas sin salir de la conversación.
Cuesta céntimos por consulta.
Mi conclusión: no es «o una cosa o la otra». Tu base de datos es la biblioteca. Esto es el compañero que se la ha leído entera y te dice por dónde tirar. Juntos, juegan en otra liga.
6. Lo que NO es
No es una bola de cristal. Que un recurso prospere el 20 % de las veces no significa que el tuyo tenga un 20 % de probabilidades. Tu caso tiene sus hechos, su prueba y su abogado. La estadística te da el punto de partida, no el final.
«A quién da la razón» no es «qué doctrina te sirve». Una sentencia que gana la empresa puede contener justo el razonamiento que necesita tu trabajador.
No es todo el CENDOJ. Es el archivo del conector: el Supremo y el TSJ de Canarias. Lo que no está ahí, no aparece. Y no encontrar algo no prueba que no exista.
Las etiquetas las pone una IA. Lo que Jev no tiene claro se marca como dudoso y queda fuera de las estadísticas. Aun así, antes de citar, se lee la sentencia. Siempre.
Te lo cuento porque el día que alguien te venda una herramienta jurídica que «predice» el resultado de tu pleito, ya sabes lo que tienes que hacer.
Salir corriendo.
7. Por qué esto le cambia la vida a un sindicato
Un despacho lleva cincuenta pleitos.
Un servicio jurídico sindical lleva cientos.
Muchos, muy parecidos entre sí.
Y cada uno empieza con la misma pregunta: ¿merece la pena?
Con el archivo:
Decides con datos de tu Sala, no con la sensación de la última sentencia que te tocó.
Explicas el riesgo al afiliado con un número. Y eso se agradece. Y se recuerda.
Detectas cambios de criterio antes de que te pillen: si la Sala empieza a dar la razón a la empresa en un tipo de asunto, lo ves en la evolución por años.
Preparas la unificación de doctrina en horas, no en semanas.
Armas tu discurso en negociación y en conciliación sabiendo cómo suelen acabar esos asuntos en tu tribunal.
Y todo eso sin contratar a nadie que se lea 33.000 sentencias.
8. Hacia dónde va
Crece cada semana. Cada domingo, las sentencias nuevas que entran en el archivo se leen, se etiquetan y se enlazan con las que citan. Solo. Sin que nadie toque nada.
Más tribunales. La idea es seguir alimentándolo con jurisprudencia laboral hasta tener un archivo brutal.
Y una idea que me ronda: un archivo privado para cada organización. Un sindicato tiene cientos de sentencias propias, ganadas y perdidas, que hoy duermen en carpetas. Imagina poder preguntar: «¿cuántas veces hemos ganado este tipo de asunto en este tribunal?». Para eso hay que resolver bien la anonimización y la separación de los datos de cada cliente. Lo estoy pensando. Si te interesa, escríbeme.
9. Ahora te toca a ti
La última vez que te preguntaron «¿recurrimos?», ¿contestaste con un dato o con una sensación?
¿Sabes cuántas veces prospera, en tu Sala, el tipo de recurso que más presentas?
¿Cuántas sentencias tiene tu organización archivadas que nunca nadie ha vuelto a mirar?
10. Glosario
Conector JMAI. Pieza que conecta tu IA (Claude, por ejemplo) con las fuentes oficiales y con este archivo de sentencias, para que consulte en vez de recordar.
Archivo de sentencias. Las más de 33.000 resoluciones del Supremo y del TSJ de Canarias del conector, etiquetadas por lo que deciden, a quién dan la razón, la materia, quién recurre y el tipo de despido.
Jev. Modelo de IA de TypeSafe AI que no redacta: contesta preguntas cerradas sobre un texto y dice cuánto se fía de su respuesta.
Éxito del recurso. Porcentaje de recursos que el tribunal estima total o parcialmente, según quién los interpone.
«Citada por». Lista de las sentencias del archivo que citan una sentencia del Supremo, con el párrafo de la cita y, si se pide, si la siguen o se apartan.
Sentencia de contraste. Sentencia anterior del Supremo o de otra Sala de lo Social que, ante hechos y pretensiones sustancialmente iguales, resolvió lo contrario que la sentencia que recurres. Es lo que exige el recurso de casación para la unificación de doctrina.
11. Preguntas frecuentes
¿Sustituye a mi base de datos jurídica?
No. Tu base de datos tiene más sentencias, más tribunales y más trabajo editorial. El archivo te da algo distinto: búsqueda por resultado, cifras de tu Sala, «citada por» y sentencias de contraste. Se complementan.
¿De qué tribunales son las sentencias?
Del Tribunal Supremo, Sala de lo Social, y del TSJ de Canarias, sedes de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife. Y el archivo crece cada semana.
¿Las estadísticas predicen si voy a ganar mi pleito?
No. Te dicen cómo han acabado asuntos parecidos en tu tribunal. Tu caso depende de sus hechos y de su prueba.
¿Quién clasifica las sentencias?
Una IA, Jev, con preguntas cerradas. Lo que no tiene claro se marca como dudoso y no entra en las estadísticas. Antes de citar una sentencia, hay que leerla.
¿Necesito saber programar?
No. Le preguntas a tu IA en castellano normal, como le preguntarías a un compañero.
¿Sirve para un sindicato?
Especialmente. Cuantos más asuntos parecidos llevas, más rentable es decidir con datos.
12. Fuentes y referencias
Tribunal Supremo, Sala de lo Social (Pleno), Sentencia 1250/2024, de 18 de noviembre, recurso de casación para la unificación de doctrina 4735/2023, ECLI:ES:TS:2024:5454 (audiencia previa al despido disciplinario).
Ley 36/2011, de 10 de octubre, reguladora de la jurisdicción social, artículo 219 (sentencias de contraste en la unificación de doctrina). Texto consolidado en el BOE (BOE-A-2011-15936)
Cifras y recuentos del artículo: archivo de sentencias del Conector JMAI (Tribunal Supremo, Sala de lo Social, y TSJ de Canarias, sedes de Las Palmas y Santa Cruz de Tenerife), etiquetado con Jev, de TypeSafe AI. Consulta propia.
Si llevas pleitos laborales, o el servicio jurídico de un sindicato, y quieres ver esto funcionando con un caso tuyo, escríbeme. Te hago una demostración con un asunto real de tu mesa: tu Sala, tu tipo de recurso, tus cifras. Eso es el Conector JMAI.
Si además quieres que tu equipo aprenda a trabajar así, tienes la formación en IA para despachos, también a medida e in company.
Y si prefieres verlo en pantalla, en El Juego de las RRLL voy subiendo vídeos del conector resolviendo casos reales. También me encuentras en LinkedIn.
Gracias por llegar hasta aquí.
Todo el Flow y el amor del mundo,
José MarIA 🙌