El 19 de noviembre de 2025, en el US-Saudi Investment Forum del Kennedy Center de Washington, Elon Musk pronosticó que en 10 a 20 años el trabajo será «opcional» y la moneda «dejará de ser relevante» gracias a la inteligencia artificial y la robótica.

El 2 de julio de 2026 reactivó la tesis en X, respondiendo al ensayo «The Great Descent» de Chamath Palihapitiya —que sostiene que «el coste de la experiencia cae a cero»— con una fórmula nueva: «IA + robots podrán hacerlo todo, lo que dará lugar a una renta alta universal. El trabajo será opcional.» El inversor Michael Burry, célebre por anticipar la crisis de 2008, respondió: «Falso. Primero habrá revolución.» Ray Dalio ha advertido de que la redistribución en la era de la IA deberá repartir algo más que dinero, porque «inutilidad y dinero no son buena combinación», y Jamie Dimon (JPMorgan) prevé semanas laborales de 3,5 días.

La promesa descansa en el robot humanoide Optimus de Tesla, que sigue en fase de I+D —el propio Musk reconoció que aún no hace «trabajo útil»— y cuya producción se ha pospuesto a 2026-2027 tras incumplir en más del 90% su objetivo de 5.000 unidades en 2025.

Musk no ha ofrecido cifra ni mecanismo concreto para esa renta alta universal. Mientras la utopía no llega, el impacto real de la IA hoy se concentra en el freno a la contratación de perfiles junior, y en España el trabajo sigue siendo, por el art. 35.1 CE, a la vez un derecho y un deber.

Índice

  1. La escena: un teatro, tres hombres y una profecía

  2. «Trabajar será como cultivar tomates en el jardín»

  3. Y de paso, el dinero a la basura

  4. Julio de 2026: Musk sube la apuesta

  5. «The Great Descent»: cuando el juicio experto vale cero

  6. Los que le llevan la contraria: Burry, Dalio y Dimon

  7. Mientras tanto, en el planeta Tierra

  8. ¿Y quién paga esta fiesta?

  9. Lo que la profecía no te cuenta sobre tu nómina

  10. La moraleja del pequeño saltamontes

1. La escena: un teatro, tres hombres y una profecía

Imagínate el Kennedy Center de Washington.

Un teatro.

Focos.

Un patio de butacas lleno de gente con mucho dinero y muchas ganas de que les cuenten el futuro.

19 de noviembre de 2025. US-Saudi Investment Forum.

En el escenario, tres hombres.

El ministro saudí de comunicaciones, Abdullah Alswaha.

Jensen Huang, el jefe de NVIDIA, el señor que vende las palas de esta fiebre del oro.

Y en el centro, cómo no, Elon Musk.

El hombre más rico del planeta.

Una fortuna que, según el día y la fuente, bailaba entre los 470.000 y los 680.000 millones de dólares.

Ahí es nada.

Le preguntan por el miedo.

Por el miedo de la gente normal a que las máquinas se coman su curro.

Y Musk, en lugar de tranquilizar, suelta una profecía.

2. «Trabajar será como cultivar tomates en el jardín»

Ya sabrás, y si no lo sabes te lo voy a contar ahora, que a Musk le encantan los titulares.

Y este es de los gordos.

«Mi predicción es que el trabajo será opcional», dijo. «Será como practicar deporte, jugar a videojuegos o algo así.»

Aplauso del respetable.

Y entonces vino la metáfora.

Prepárate, pequeño saltamontes, porque es buena.

Trabajar, dijo, será como cultivar tus propios tomates.

Puedes ir al súper y comprar las verduras hechas.

O puedes plantarlas tú en el jardín.

Es mucho más difícil plantarlas tú.

Da más trabajo.

Pero hay gente que lo hace igual.

¿Por qué?

Porque le gusta.

«Eso será el trabajo: opcional.»

Bonito, ¿verdad?

Un mundo donde curras solo si te apetece.

Donde el lunes por la mañana no existe.

Donde nadie ficha porque no hace falta.

Suena a paraíso.

Pero espera.

Que la cosa se pone mejor.

3. Y de paso, el dinero a la basura

Musk no se quedó ahí.

Porque si nadie tiene que trabajar, ¿para qué sirve el dinero?

«Si proyectas lo suficiente en el tiempo, asumiendo que la IA y la robótica sigan mejorando, la moneda dejará de ser relevante en algún momento del futuro.»

Y rematando: «En algún punto, la divisa se vuelve irrelevante.»

¡Flusjjjj! El dinero, evaporado.

Como si nunca hubiera existido.

Fíjate en el detalle más c+chondo de toda la historia.

Para explicar este futuro sin dinero, el capitalista más rico del mundo se agarró a una saga de novelas de ciencia ficción: la serie Culture, de Iain M. Banks.

Un autor que se declaraba socialista.

Que imaginó un universo de superabundancia, sin escasez, sin propiedad, sin trabajo obligatorio.

O sea.

El tío que ha hecho una de las mayores fortunas de la historia del capitalismo te vende el paraíso… citando a un socialista.

H0stia. Cómo está el patio.

4. Julio de 2026: Musk sube la apuesta

Y aquí es donde el guion da un giro.

Porque esto no se quedó en 2025.

El 2 de julio de 2026, otro millonario tecnológico, Chamath Palihapitiya, publicó en X un ensayo con un título de peli de terror: The Great Descent. La Gran Caída.

Musk lo leyó.

Y en lugar de matizar, apretó el acelerador.

Escribió: «IA + robots podrán hacerlo todo, lo que dará lugar a una renta alta universal. El trabajo será opcional.»

Para el detalle no.

Ya no dice solo «trabajo opcional».

Ahora se saca de la manga un concepto nuevo: renta alta universal.

Universal High Income.

Ojo a la jugada semántica.

No renta básica, esa que garantiza lo mínimo para no caerte del mundo.

No.

Alta.

Para todos.

Barra libre de abundancia.

Suena todavía mejor que lo de los tomates.

Y por eso mismo, conviene desconfiar todavía más.

5. «The Great Descent»: cuando el juicio experto vale cero

Vamos a mirar de cerca el ensayo de Chamath, porque esto, querid@ saltamont@, te toca a ti en la línea de flotación.

Su tesis, quince años después del célebre «el software se está comiendo el mundo» de Marc Andreessen, es más ambiciosa: ya no es el software, es la inteligencia.Y su frase demoledora: «el coste de la experiencia está cayendo hacia cero.»

Traducido: durante siglos, el juicio experto ha sido caro.

El del médico.

El del ingeniero.

El del abogado.

El del asesor.

Caro porque requería años de formación.

Cuellos de botella humanos que no se podían copiar.

Chamath dice que la IA está reventando ese cuello de botella.

Que el criterio profesional se abarata igual que internet abarató el acceso a la información.

¿Lo pillas?

No hablan solo del cajero o del transportista.

Hablan del conocimiento.

Del tuyo.

Del mío.

Y aquí es donde yo levanto la mano.

Porque una cosa es acceder a información jurídica, y otra muy distinta es sentar a un cliente enfrente, mirarle a la cara y decidir qué c+ño se hace con su vida.

Eso no es un dato.

Es criterio, contexto y responsabilidad.

Y de momento, eso no se descarga.

6. Los que le llevan la contraria: Burry, Dalio y Dimon

Lo bonito de julio de 2026 es que, por una vez, alguien le contestó a Musk sin morderse la lengua.

Michael Burry.

¿Te suena?

El de La gran apuesta.

El tío que vio venir el crac de 2008 cuando todos los demás bailaban.

Respondió a Musk con dos palabras: «Falso. Primero habrá revolución.»

Ahí está el aviso.

Burry no discute que la IA sea potente.

Discute el camino.

Sugiere que si las máquinas desplazan a los trabajadores a gran escala, lo que viene antes del paraíso no es el ocio.

Es el conflicto social.

Y no es el único escéptico con galones.

Ray Dalio, el fundador de Bridgewater, avisó de que en la era de la IA habrá que redistribuir sí o sí, pero repartiendo algo más que dinero.

Su frase, para enmarcar: «inutilidad y dinero no son buena combinación.»

Ahí está tocando el hueso.

El problema no es solo comer.

Es sentirse útil.

Hasta Jamie Dimon, el jefe de JPMorgan, se apunta a la versión suave: dice que la IA podría acabar en semanas laborales de tres días y medio, con gente más sana y con más tiempo para hacer senderismo.

Tres futuros distintos, tres millonarios.

El paraíso de Musk, el conflicto de Burry, la jornada corta de Dimon.

Elige tu propia aventura.

7. Mientras tanto, en el planeta Tierra

Vale.

Musk promete robots por todas partes haciendo el trabajo sucio para que tú plantes tomates por hobby y cobres tu renta alta universal.

La pieza clave de esa promesa tiene nombre: Optimus.

El robot humanoide de Tesla.

Musk quiere que llegue a ser el 80% del valor de toda la empresa.

El pequeño problema es que ese robot todavía no hace, básicamente, nada útil.

No lo digo yo.

Lo dijo el propio Musk en la presentación de resultados del último trimestre de 2025: los Optimus siguen en fase de investigación, «aprendiendo y recopilando datos», no haciendo trabajo productivo de verdad.

¿El objetivo para 2025?

Cinco mil unidades.

¿El resultado?

Unos cientos.

Un fallo de más del 90% sobre lo prometido.

El mismo Musk describió su propia producción como «dolorosamente lenta».

La fabricación en serie de Fremont no arranca hasta bien entrado 2026.

Y de la «renta alta universal», más de lo mismo: ni una cifra, ni una fórmula, ni un mecanismo.

Los analistas lo dicen sin anestesia: no hay plano, no hay presupuesto, no hay nada.

Solo el eslogan.

Tsjjjjank. El chirrido de una máquina, y de un plan, que aún no han llegado.

8. ¿Y quién paga esta fiesta?

Vamos a hacer como que la profecía se cumple.

Robots por todas partes.

Abundancia infinita.

Tomates de hobby.

Pregunta de examen, la de verdad: si no trabajas y el dinero no vale, ¿de qué c+ño comes?

Aquí, agárrate, hasta el propio Musk baja del guindo.

Reconoce que ese mundo sin empleo exigiría que los gobiernos entraran a repartir.

Que hiciera falta un sistema público que garantizara a cada ciudadano lo esencial.

Renta básica, renta alta, redistribución, llámalo como quieras.

Es decir: la utopía del trabajo opcional depende de que el Estado, ese al que muchos de estos gurús desprecian de lunes a viernes, monte el mayor sistema de reparto de la historia.

Y ahí es donde el mismo Musk suelta la letra pequeña que nadie retuitea: habrá «mucho trauma y mucha disrupción por el camino».

Wrrrrrank. Ese es el ruido del engranaje entre «abundancia para todos» y «cómo demonios llegamos hasta ahí sin que arda todo».

Y de ese cómo, insisto, no hay ni un plan.

Solo una novela de ciencia ficción.

9. Lo que la profecía no te cuenta sobre tu nómina

Ahora quítate las gafas de realidad virtual y vuelve al mundo real.

A tu mundo.

Al mío.

La IA sí está cambiando el trabajo.

Eso es verdad y es serio.

Pero no como en la peli de Musk.

El golpe de hoy no es el robot que te sustituye plantando tomates.

Es la contratación que se congela.

Es el chaval recién salido de la carrera que no encuentra el primer empleo porque la empresa prefiere probar suerte con una máquina antes de contratar a un humano junior.

La primera cicatriz de esta transición no es un despido masivo.

Es una puerta que no se abre.

Silenciosa.

Y mientras Musk anuncia el fin del dinero desde un teatro, aquí en España tu relación laboral sigue rigiéndose por el Estatuto de los Trabajadores, por la LGSS y por una Constitución que en su artículo 35.1 dice algo que conviene no olvidar: el trabajo es, a la vez, un derecho y un deber.

Un derecho al trabajo.

Un deber de trabajar.

Los dos en la misma frase.

Nuestra norma fundamental no concibe el trabajo como un pasatiempo opcional, sino como una pieza central de la dignidad y de la vida en común.

Porque el trabajo, para la inmensa mayoría, nunca fue solo el dinero.

Es identidad.

Es rutina.

Es tribu.

Es sentirte útil.

Y eso enlaza justo con lo que avisaba Dalio: «inutilidad y dinero no son buena combinación.»

Quítale a alguien el trabajo y no le has quitado solo un sueldo.

Le has quitado un trozo de quién es.

Eso, en el paraíso de los tomates de hobby, no aparece por ningún lado.

10. La moraleja del pequeño saltamontes

No te vendo miedo.

Ni tampoco fe ciega.

Te vendo lo de siempre: mira la fuente, no el vaso donde te la sirven.

Musk puede tener razón en el fondo.

Puede que dentro de veinte años nos riamos de lo mucho que trabajábamos.

O puede que tenga razón Burry, y que el camino hasta ahí sea mucho más feo de lo que promete el folleto.

Yo no lo sé.

Y sospecho que ninguno de los tres lo sabe tampoco.

Lo que sí sé es esto: el futuro no lo diseña el que grita más fuerte desde el escenario ni el que tuitea con más seguidores.

Lo diseñamos entre todos, con leyes, con derechos, con negociación, con decisiones políticas que a nadie le apetece tomar pero que hay que tomar.

Así que no te quedes hipnotizado con el robot que planta tomates ni con la «renta alta universal» sin números.

Mira tu contrato.

Mira tus derechos.

Mira quién decide, en el mundo real, cómo se reparte lo que la máquina produce.

Porque el «trabajo opcional» de Musk, hoy, es una novela de ciencia ficción.

Y tu nómina, pequeño saltamontes, es de no ficción.

Todo el Flow y el amor del mundo, José MarIA.

Glosario

Trabajo opcional

Idea, defendida por Elon Musk, de un futuro (situado por él a 10-20 años) en el que trabajar dejaría de ser una necesidad económica y pasaría a ser una elección personal, comparable a un hobby o a un deporte.

Renta alta universal (Universal High Income, UHI)

Concepto que Musk introdujo en X el 2 de julio de 2026. A diferencia de la renta básica, no garantizaría solo un mínimo vital, sino un nivel de renta elevado para toda la población, financiado por la abundancia que generarían la IA y los robots. Musk no ha precisado importe ni mecanismo.

Renta básica universal (Universal Basic Income, UBI)

Prestación monetaria incondicional y periódica que el Estado abonaría a toda la población para cubrir necesidades esenciales, con independencia de si se trabaja o no. Es el concepto clásico del debate y no debe confundirse con la «renta alta» de Musk.

Post-escasez / superabundancia

Escenario económico hipotético en el que la producción de bienes y servicios es tan barata y abundante que la escasez —y con ella el precio y, según algunos, el propio dinero— deja de ser el problema central de la economía.

«The Great Descent» (La Gran Caída)

Ensayo publicado por el inversor Chamath Palihapitiya el 2 de julio de 2026. Sostiene que la IA está llevando «el coste de la experiencia hacia cero», democratizando el juicio experto que antes era caro y escaso (médicos, abogados, ingenieros, asesores).

Coste de la experiencia

Precio del criterio profesional especializado. La tesis de Chamath es que la IA lo abarata drásticamente, igual que internet abarató el acceso a la información, con impacto directo sobre las profesiones basadas en conocimiento.

Optimus

Robot humanoide desarrollado por Tesla. Es la pieza sobre la que Musk apoya su visión de trabajo opcional; aspira a que represente el 80% del valor de la compañía. A mediados de 2026 seguía en fase de investigación, sin realizar «trabajo útil» según el propio Musk, y con la producción en serie pospuesta.

Serie Culture (Iain M. Banks)

Saga de novelas de ciencia ficción del autor escocés Iain M. Banks, autodeclarado socialista, que describe una civilización de post-escasez sin dinero ni trabajo obligatorio. Musk la citó como ejemplo de «futuro positivo probable» de la IA.

Preguntas frecuentes

¿Qué dijo exactamente Musk y cuándo?

El 19 de noviembre de 2025, en el US-Saudi Investment Forum del Kennedy Center de Washington, junto a Jensen Huang (NVIDIA), Musk situó en 10-20 años un futuro de trabajo «opcional» y dinero «irrelevante». El 2 de julio de 2026 reforzó la idea en X con una fórmula nueva, la «renta alta universal», al hilo del ensayo «The Great Descent» de Chamath Palihapitiya.

¿Qué es la «renta alta universal» y en qué se diferencia de la renta básica?

La renta básica universal (UBI) garantiza un mínimo vital incondicional para cubrir lo esencial. La «renta alta universal» (UHI) que menciona Musk iría más allá: un nivel de renta elevado para todos, sostenido por la supuesta abundancia de la IA y los robots. La diferencia no es menor, y Musk no ha aportado ni cifras ni un mecanismo de financiación concreto.

¿Alguien serio le lleva la contraria a Musk?

Sí. Michael Burry, el inversor que anticipó la crisis de 2008, respondió «Falso. Primero habrá revolución», advirtiendo del riesgo de conflicto social si la IA desplaza empleo a gran escala. Ray Dalio subraya que habrá que redistribuir algo más que dinero, porque «inutilidad y dinero no son buena combinación». Jamie Dimon, en cambio, apuesta por una versión suave: semanas laborales de tres días y medio.

¿Están ya los robots quitando puestos de trabajo?

No de forma material. En la presentación de resultados del cuarto trimestre de 2025, el propio Musk admitió que los Optimus siguen en fase de investigación y no realizan «trabajo útil». El objetivo de 5.000 unidades en 2025 se saldó con solo cientos, y la producción en serie se ha pospuesto a 2026-2027. La promesa va muy por delante de la realidad industrial.

Como profesional del conocimiento, ¿debería preocuparme la tesis del «coste de la experiencia a cero»?

Conviene tomársela en serio sin dramatizar. La IA abarata el acceso a información y a análisis preliminar, y eso presiona a las profesiones basadas en conocimiento. Pero el juicio aplicado a un caso concreto, con contexto, responsabilidad y trato humano, no se reduce a un dato descargable. La clave está en usar la IA como herramienta y reforzar aquello que la máquina no da: criterio, confianza y relación.

¿Y esto qué tiene que ver con mi contrato en España?

Mientras la utopía no llega, tu relación laboral sigue rigiéndose por el Estatuto de los Trabajadores, la LGSS y la LRJS. El art. 35.1 de la Constitución configura el trabajo simultáneamente como derecho y como deber, no como una afición voluntaria. Y el impacto real de la IA en el empleo hoy no es el robot sustituto, sino el freno a la contratación de perfiles junior.

Fuentes y referencias

Elon Musk says AI will fund government checks for all and working will be optional; Michael Burry sees a «revolution» first (6-8 jul 2026) — Yahoo Finance / Business Insider

Elon Musk backs Chamath's bold AI thesis: universal high income and optional work (2 jul 2026) — IBTimes UK

La gran caída: Chamath afirma que la IA lleva el coste de la experiencia hacia cero (2 jul 2026) — DiarioBitcoin

Musk predicts money could become irrelevant as AI and robotics advance (19 nov 2025) — Fox Business

Elon Musk says that in 10 to 20 years, work will be optional and money will be irrelevant (19 ene 2026) — Fortune

Tesla confirms Optimus production will begin at Fremont, output «quite slow» (22 abr 2026) — Electrek

Tesla Optimus Deployment Tracker: Musk admits robots not doing useful work, 2025 target missed by >90% (22 abr 2026) — New Market Pitch

Elon Musk afirma que en 10 a 20 años el trabajo será opcional (recirculación 2026) — elEconomista

Constitución Española, art. 35.1 (BOE-A-1978-31229) — texto consolidado en el BOE