Agárrate, porque lo que ha pasado esta semana no cabe en un titular.

Cabe en un diagnóstico.

Meta, la empresa que gastará 135.000 millones de dólares en infraestructura de IA, acaba de hacer dos cosas al mismo tiempo.

Dos cosas que, si las pones una al lado de la otra, te dejan el estómago del revés.

Primera: preparar el despido de aproximadamente 8.000 empleados — un 10% de su plantilla global — en una primera oleada prevista para el 20 de mayo.

Y Reuters adelanta que habrá más recortes en el segundo semestre.

El objetivo declarado: compensar el coste de la infraestructura de IA y "agilizar operaciones con trabajadores asistidos por inteligencia artificial".

Segunda: cancelar su contrato con Sama en Nairobi.

Ya sabrás, y si no lo sabes te lo voy a contar ahora, que Sama es la empresa que desde Kenia etiquetaba datos para entrenar los modelos de IA de Meta.

La que revisaba imágenes, vídeos y conversaciones para que la inteligencia artificial de Zuckerberg funcionase.

La mano invisible africana detrás de la máquina.

Pues esa mano acaba de recibir un portazo.

El 16 de abril, Sama emitió un aviso formal de despido que afecta a 1.108 empleados de su oficina de Nairobi.

La mayoría estaban directamente vinculados al contrato con Meta.

¡Tsjjjjank!

Y aquí viene la parte que te deja helado: The Oversight Lab ha denunciado que Sama notificó la redundancia el 16 de abril pero informó a los trabajadores de que debían abandonar las instalaciones antes del 22 de abril.

Hoy.

EXACTAMENTE HOY.

Menos de cinco días hábiles.

La propia organización lo califica como potencialmente ilegal bajo la ley laboral keniana.

Y la frase que clava el diagnóstico: "Basar nuestra participación en la cadena de suministro de la IA sobre el sector de la externalización es como construir una casa sobre arena".

Arena.

Piensa en esto un segundo.

Meta construye su IA sobre los ojos y las manos de trabajadores keniatas.

Les paga para etiquetar los datos que alimentan la bestia.

Y cuando la bestia ya no necesita tanta comida manual...

Se evaporan.

No es un despido.

Es una amputación de la cadena de suministro humana.

Pero la cosa no para ahí.

Porque mientras Meta ejecuta este doble movimiento — despedir a sus propios empleados Y a los subcontratados que entrenaron su IA — en otro rincón del planeta una empresa llamada UKG ha protagonizado la escena más surrealista de la semana.

¿Qué es UKG?

Es una de las mayores empresas de software de gestión de recursos humanos del mundo.

La empresa nacida de la fusión de Ultimate Software y Kronos en 2020, con ingresos recurrentes superiores a 3.000 millones de dólares.

Literalmente: la empresa que VENDE a otras empresas el software para gestionar sus despidos.

Pues bien.

El 15 de abril, UKG notificó el despido de 950 empleados.

Aproximadamente 600 con efecto inmediato y 350 con un período de transición hasta agosto.

En su comunicación interna, UKG citó "cambios rápidos en el mercado impulsados por la tecnología de IA, las expectativas de los clientes y la forma en que compiten las empresas de software".

La serpiente que se muerde la cola.

¡Klong!

Es el segundo gran recorte de UKG en 18 meses.

En 2024 ya despidieron a 2.200 personas — un 14% de la plantilla.

Con este nuevo hachazo, llevan más de 3.100 empleos eliminados desde que completaron la integración.

Un empleado lo resumió en Reddit con una lucidez que duele: "Llevo menos de 3 años en esta empresa y este será el cuarto despido que vivo".

Cuatro despidos en tres años en la empresa que gestiona los despidos de otros.

No se puede inventar esto.

¡Chisssparkk!

Y ahora viene el dato que lo conecta todo.

Porque esta semana Gallup ha publicado los resultados de su encuesta a 23.717 trabajadores estadounidenses y ha cruzado una línea histórica.

El 50% de los empleados de EEUU usa IA en su trabajo.

Es la primera vez que se cruza esa barrera en la historia de las encuestas de Gallup.

En 2023 era el 21%. En tres años, más del doble.

El 13% la usa a diario. El 28% la usa varias veces por semana.

La IA ya no es una tendencia.

Es el aire que respira la mitad de la fuerza laboral americana.

Pero — y aquí viene el ¡Plofff! — cuando Gallup preguntó a los trabajadores si la IA había transformado fundamentalmente su puesto de trabajo, solo 1 de cada 10 respondió que sí.

Uno de cada diez.

La mitad de América usa IA y casi nadie nota la diferencia.

¡Wrrrrrank!

Y esto no es solo Gallup.

Una encuesta del NBER a casi 6.000 ejecutivos revela que el 89% no ha observado ningún efecto medible de la IA en la productividad laboral de su empresa en los últimos tres años.

Ochenta y nueve por ciento.

El MIT sitúa en torno al 5% la proporción de pilotos de IA que realmente generan un retorno positivo de la inversión.

Cinco.

Cinco por ciento.

Estamos despidiendo a personas por una tecnología que el 89% de los jefes reconoce que no ha mejorado nada.

¡H0stia!

Esto ya no es la paradoja de Solow.

Es la paradoja de Solow con esteroides, montada en un cohete y gritando por la ventanilla.

¡Trákkatakk!

Porque mientras la productividad no aparece, los despidos sí.

Vaya si aparecen.

Según TrueUp, a 20 de abril de 2026 se han registrado 95.878 despidos en el sector tech.

864 personas al día.

249 empresas afectadas.

Cuando empezamos esta Bitácora el ritmo era de 663 al día.

Luego 704.

Luego 745.

Ahora 864.

La curva no se aplana.

Se empina.

Y lo que hace Gallup con el dato es revelador.

La investigación de Gallup muestra que los empleados tienen 8,7 veces más probabilidades de decir que la IA ha transformado su trabajo cuando su jefe directo apoya activamente la adopción.

O sea: el problema no es la herramienta.

Es el liderazgo.

Es el c+ño de manager que implementa la IA sin explicar, sin formar, sin acompañar.

Y luego se pregunta por qué nadie nota la diferencia.

¡Plofff!

Entonces, ¿qué tenemos esta semana?

Un ecosistema que se devora a sí mismo.

Meta despide a los humanos que entrenaron su IA.

Y también a los humanos que la van a usar.

UKG despide con la excusa de la IA mientras vende software para que otros despidan con la excusa de la IA.

La mitad de los trabajadores americanos usan IA cada día.

Y el 89% de las empresas no ha visto ni un maldito punto de productividad.

Pero los despidos siguen.

864 al día.

¿Me explicas la lógica?

Porque yo no la veo.

Lo que veo es una carrera ciega.

Una fe tecnológica sin datos que la sostengan.

Una apuesta donde los que ponen las fichas son los directivos y los que pierden la partida son los trabajadores.

Desde Nairobi hasta Menlo Park.

Desde la oficina de UKG en Florida hasta el feed de LinkedIn donde otro exempleado publica "Open to Work".

864 al día.

Y la productividad sin aparecer.

Todo el Flow y el amor del mundo 💚🫶

José MarIA

Fuentes consultadas

Meta plans to slash roughly 8,000 jobs next month (20 abril 2026)

Sama to lay off 1,108 workers in Nairobi after Meta ends contract (17 abril 2026)

The Oversight Lab blasts Meta & Sama following 1,108 layoffs in Kenya (17 abril 2026)

Meta's contract cut: 1,108 Kenyan AI workers face redundancy (16 abril 2026)

UKG lays off 950 employees amid ongoing global transformation (16 abril 2026)

UKG layoffs: 950 jobs cut, AI cited as driver (15 abril 2026)

Gallup: Rising AI adoption spurs workforce changes (13 abril 2026)

Half of all US employees now use AI at work — Gallup (13 abril 2026)

New Gallup data: AI is everywhere at work, but almost nobody feels the difference (20 abril 2026)

TrueUp Layoffs Tracker — actualizado 20 abril 2026

Tech industry lays off nearly 80,000 in Q1 2026 — Nikkei/Tom's Hardware (abril 2026)